Síntesis y resumen de Karina Palillero
Síntesis
Para realizar un análisis profundo sobre cualquier cultura y entenderla en su complejidad, Raymond Williams considera que deben abordarse tres aspectos (fuertemente vinculados) fundamentales: la hegemonía dominante y sus oposiciones, las definiciones sociales (tradiciones, instituciones y formaciones) y las interrelaciones dinámicas de los elementos históricos (lo dominante, lo residual y lo emergente).La hegemonía es el sistema de significados y valores que al ser experimentados nos constituyen como individuos. La hegemonía incluye en sí y rebasa a la ideología y a la cultura. En el primer caso lo logra porque habla de las relaciones sociales de manera concreta, es decir, no solamente de forma abstracta como lo hace la ideología; mientras que a la cultura (procesos social total vivido) la vincula con las relaciones de dominación y subordinación que se dan entre las clases sociales. Además retoma el concepto de tradición selectiva para mostrarnos cómo es que la hegemonía lleva a cabo una selección de hechos pasados para justificar el orden establecido.
Resumen
6. La hegemonía
Tradicionalmente la hegemonía ha sido definida como la dirección política o dominación, en especial cuando se trata de relaciones entre los Estados. El marxismo amplió esta definición a las relaciones sociales, particularmente cuando se define a la clase dirigente. En la obra Antonio Gramsci encontramos una separación entre el término de dominio y el de hegemonía. El primero se expresa en las formas políticas y en tiempos de crisis por medio de una coerción directa o efectiva; mientras que el segundo concepto se refiere al entrelazamiento de fuerzas políticas, sociales y culturales activas. Este entrelazamiento de diversas fuerzas activas repercute en la teoría cultural al incluir en sí mismo e ir más allá de los conceptos de cultura y de ideología.
La cultura es el proceso social total en el cual los humanos definen y configuran sus vidas; así, podemos decir que la hegemonía la rebasa pues trata de relacionar el proceso social total con las distribuciones específicas del poder y la influencia, reconociendo la subordinación y dominación que hay en las relaciones sociales.